Control coercitivo
El control coercitivo es un patrón de actos y comportamientos que una persona agresora usa para quitarle su libertad y controlar su vida. La persona agresora puede usar miedo, presión, vergüenza o reglas para agotarle y tomar el control de sus decisiones.1 A veces, también puede recurrir a la violencia física, el abuso sexual u otras formas de violencia doméstica como parte del control coercitivo.
Algunos ejemplos de control coercitivo son cuando la persona agresora:
- le rastrea o monitorea, lo cual podría ser a través del uso de la tecnología;
- controla su dinero, le da una cantidad racionada de dinero, o usa otras formas de abuso financiero;
- hace que usted dependa de él/ella para las cosas que necesita, como comida, dinero y vivienda;
- le dice qué ropa usted puede o no puede usar, o como puede o no puede maquillarse y peinarse;
- establece reglas para que usted las siga;
- espera que usted se “reporte” y le informe lo que hace;
- controla sus opciones reproductivas;
- le mantiene alejado/a de su familia y amistades;
- amenaza con hacerle daño o matar a personas que son importantes para usted;
- amenaza con compartir públicamente su información privada o compartir imágenes íntimas suyas sin su consentimiento;
- destruye su propiedad;
- le hace enojar a propósito o intenta que usted pierda la paciencia;
- le llama malos nombres y le menosprecia; o
- le presiona para que haga cosas que no quiere hacer o le hacen sentir que no está seguro/a.1
Estas acciones se tratan de obtener poder, no de demostrar amor o preocupación. Incluso si la persona agresora no está usando el maltrato físico o el abuso sexual como parte del patrón de control coercitivo, sigue siendo una forma grave de maltrato.
1 Modelo de Codificación de Control Coercitivo de BWJP
2 Vea la Guía de Control Coercitivo de DVSJA y el Modelo de Codificación de Control Coercitivo de BWJP




